Friday, May 26, 2006 

Ganadores o Perdedores


Un ganador es siempre parte de la solución.
Un perdedor es siempre parte del problema.
Un ganador siempre tiene un plan.
Un perdedor siempre tiene una excusa.
Un ganador dice: "Déjenme hacerlo para ustedes".
Un perdedor dice: "Ese no es mi trabajo".
Un ganador ve una respuesta a todo problema.
Un perdedor ve un problema para cada solución.
Un ganador ve, al jugar golf, un hoyo cerca a cada trampa de arena.
Un perdedor ve dos trampas de arena cerca a cada área verde.
Un ganador dice: "Podrá ser difícil, pero es posible".
Un perdedor dice: "Podrá ser possible, pero es demasiado difícil".
Tú decides hoy si ser un Ganador o un Perdedor.
No te dejes aplastar por las cinrcunstancias de la Vida.
Vive hoy como un Campeón en la Fe.

Thursday, May 18, 2006 


El Secreto de la Felicidad


El anciano ingresó lentamente en el restaurante. Con la cabeza inclinada y los hombros inclinados hacia delante, se apoyaba en su confiable bastón con cada pisada lenta.Su desaliñado abrigo de tela, pantalones parchados, zapatos desgastados, y cálida personalidad le hacían sobresalir en medio de la acostumbrada multitud de quienes desayunaban el sábado en la mañana.
Inolvidables eran sus pálidos ojos azules que centelleaban como diamantes, grandes y rosadas mejillas, y labios delgados mantenidos en una cerrada y firme sonrisa.Se detuvo, volteó todo su cuerpo y guiñó el ojo a una niñita sentada junto a la puerta. Ella le devolvió una gran sonrisa. Una joven mesera llamada María le vio dirigirse hacia la mesa junto a la ventana. María corrió hacia él y le dijo: “Aquí, Señor. Permítame ayudarle con esa silla”.Sin decir palabra, él sonrió y agradeció con la cabeza. Ella alejó la silla de la mesa y, afirmándolo con un brazo, le ayudó a colocarse frente a la silla y a sentarse cómodamente. Entonces, ella le acercó la mesa y colocó su bastón contra ella donde él pudiese alcanzarla.Con una suave y clara voz, él dijo: “Gracias, Señorita. Y que Dios la bendiga por su bondadoso gesto”. “Gracias, Señor”, contestó ella. “Y mi nombre es María. Vuelvo en un momento y, si necesita algo entretanto, ¡tan sólo hágame señas!”Tras de terminar su generosa porción de panqueques, tocino y té de limón caliente, María le trajo el cambio de su cuenta. Él la dejó en la mesa. Ella lo ayudó a levantarse de su silla y de detrás de la mesa, le dio su bastón y le acompañó a la puerta principal. Manteniendo la puerta abierta para él, ella le dijo: “¡Le esperamos de vuelta, Señor!” Se volteó con todo su cuerpo, gesticuló una sonrisa y cabeceó agradecido. “Ud. es muy bondadosa”, dijo suavemente.
Cuando María fue a limpiar su mesa, casi se desmayó. Debajo de su plato, ella halló una tarjeta de presentación con una notita escrita en una servilleta. Bajo la servilleta había un billete de cien dólares. La nota en la servilleta decía: “Querida María, la respeto mucho y Ud. se respeta a sí misma también. Es evidente por la manera en que trata a los demás. Ud. ha hallado el secreto de la felicidad. Sus gestos bondadosos brillarán a través de los que le conozcan”.El hombre que ella había atendido era el dueño del restaurante en el que laboraba. Esta fue la primera vez que ella o alguno de sus empleados lo habían visto en persona.
Nota del Autor: Esta historia se basa en hechos verídicos experimentados por un amigo de St. Paul, Minnesota. La nota cita las palabras exactas en una servilleta que ella ha guardado en su álbum de fotos por quince años.
Steve Brunkhorst, copyright 2004
No sabemos con quién podemos encontrarnos. Una sorpresa podría esperarnos. Demos hoy una sonrisa porque la sorpresa te espera en la esquina...

Tuesday, May 16, 2006 

No tiene Sustituto.


Cuando viniste a este mundo, Ella te sostuvo en sus brazos. Tu se lo agradeciste gritando.
Cuando tenías un 1 año, Ella te alimentaba y te bañaba. Tú se lo agradeciste llorando la noche entera.
Cuando tenías 2 años, Ella te enseñó a caminar. Tú se lo agradeciste huyendo de Ella cuando te llamaba.
Cuando tenías 3 años, Ella te hacía todas las comidas con amor. Tú se lo agradeciste tirando el plato al piso.
Cuando tenías 4 años, Ella te dió unos lápices de colores. Tú se lo agradeciste pintando todas las paredes del comedor.
Cuando tenías 5 años, Ella te vestía para las ocasiones especiales. Tú se lo Agradeciste tirándote y enlodadote a más no poder.
Cuando tenías 6 años, Ella te llevaba a la escuela. Tú se lo agradeciste gritándole: ¡NO VOY A IR!
Cuando tenías 7 años, Ella te regaló una pelota. Tú se lo agradeciste arrojándola contra la ventana del vecino.
Cuando tenías 8 años, Ella te trajo un helado. Tú se lo agradeciste derramándoselo sobre su falda.
Cuando tenías 9 años, Ella té pago unas clases de piano. Tú se lo agradeciste nunca practicando.
Cuando tenías 10 años, Ella te llevaba con el auto a todas partes: al Gimnasio al partido de fútbol, a fiestas de cumpleaños, a otras fiestas. Tú se lo agradeciste cuando salías del coche y nunca mirabas atrás.
Cuando tenías 11 años, Ella te llevó a ti y a tus amigos a ver una película. Tú se lo agradeciste diciéndole que se sentara en otra fila.
Cuando tenías 12 años, Ella te aconsejó que no miraras ciertos programas. Tú se lo agradeciste esperando que ella se fuera de la casa.
Cuando tenías 13 años, Ella te sugirió un corte de pelo que estaba de moda. Tú se lo agradeciste diciéndole que Ella no tenia gusto.
Cuando tenías 14, Ella té pagó un mes de vacaciones en el campamento de verano. Tú se lo agradeciste olvidándote de escribirle una carta.
Cuando tenías 15, Ella venía de trabajar y quería darte un abrazo. Tú se lo agradeciste cerrando con llave la puerta de tu habitación.
Cuando tenías 16, Ella te enseñó cómo manejar su coche. Tú se lo agradeciste usándoselo todas las veces que podías.
Cuando tenías 17 años, Ella esperaba una llamada importante. Tú se lo agradeciste, hablando por teléfono toda la noche.
Cuando tenías 18, Ella lloró en la fiesta de tu graduación de la escuela. Tú se lo agradeciste estando de fiestas hasta el amanecer.
Cuando tenías 19 años, Ella té pagó la cuota de la universidad, te llevó en coche hasta el campo y cargó tus maletas. Tú se lo agradeciste diciéndole adiós desde fuera del dormitorio, así no te sentirías avergonzado ante tus amigos.
Cuando tenías 20 años, Ella te preguntó si estabas saliendo con alguien. Tú se lo agradeciste diciéndole: "A Ti no te importa eso"
Cuando tenías 21 años, Ella te sugirió algunas carreras para tu futuro. Tú se lo agradeciste diciéndole: "No quiero ser como Tú."
Cuando tenías 22, Ella te abrazó en la fiesta de graduación de la Universidad. Tú se lo agradeciste diciéndole si te podía pagar un viaje a Europa.
Cuando tenías 23, Ella te dio algunos muebles para tu primer apartamento. Tú se lo agradeciste diciéndoles a tus amigos que los muebles eran feos.
Cuando tenías 24, Ella conoció a tu futura esposa y le preguntó sus planes para el futuro. Tú se lo agradeciste con una mirada feroz y le gritaste "¡Cállate!".
Cuando tenías 27, Ella te ayudó a pagar los gastos de tu boda y llorando te dijo que te amaba muchísimo. Tú se lo agradeciste mudándote para la otra mitad del país.
Cuando tenías 30, Ella te dio algunos consejos para cuidar al bebé. Tú se lo agradeciste, diciéndole que las cosas son diferentes ahora.
Cuando tenías 40, Ella te llamó para recordarte el cumpleaños de tu Papá. Tú se lo agradeciste diciéndole que estabas muy ocupado.
Cuando tenías 50, Ella se enfermó y necesitó que la cuidaras. Tú se lo agradeciste leyendo sobre la carga que representan los padres hacia los hijos.
De repente, un día..., Ella silenciosamente MURIOOOO...!!!.Y todas las cosas que nunca hiciste cayeron como un trueno.
Tomémonos un momento para rendir honor y tributo a la persona que llamamos MAMÁ, aunque algunos no la pueden llamar así de ese modo abiertamente.No hay sustituto para Ella.
Alegra cada momento. Aunque a veces, Ella no parezca la mejor de las amigas, quizás no concuerde con tu forma de pensar, pero aún así... ¡Es tu Madre!Ella estará allí para ayudarte con tus dolores, tus penas, tus frustraciones.
Pregúntate a ti mismo: ¿Has LIMITADO tu tiempo para estar con Ella, para escuchar sus quejas sobre el trabajo en la cocina, su cansancio?Sé prudente, generoso y muéstrale el debido respeto, aunque tú pienses diferente de Ella.
Una vez que se vaya de este mundo, solamente los recuerdos cariñosos del ser que Llamamos Mamà, solo eso, nos queda.Bendìcela y pide a Dios por ella, porque Dios en su infinita misericordia le dió la dicha de ser Madre y a ti el de tener una Mamà.

Wednesday, May 10, 2006 







La Botella de Agua

Un amigo mío trabajaba en una farmacia mientras estudiaba en la Universidad de Texas. Su trabajo consistía en hacer entregas en algunos hogares de ancianos en la zona de Austin. Una tarea adicional era un breve viaje a una puerta vecina.Cada cuatro días se echaba al hombro una gran botella de agua y la llevaba más o menos cincuenta pasos a un edificio detrás de la farmacia.
La cliente era una anciana de unos setenta años que vivía sola en una habitación oscura, con escasos muebles y falta de aseo. Del cielo raso colgaba una bombilla. El empapelado estaba manchado y roto. Las cortinas cerradas, y la habitación se veía lúgubre.
Steve dejaba el agua, recibía el pago, daba gracias a la señora y salía. Con el transcurso del tiempo comenzó a sentirse extrañado por esa compra. Supo que la mujer no tenía otra fuente de agua. Dependía de su entrega para lavar, bañarse y beber durante cuatro días. Extraña elección.El agua municipal era más barata. La ciudad le hubiera facturado de doce a quince dólares mensuales; sin embargo, su pedido en la farmacia alcanzaba cincuenta dólares al mes. ¿Por qué no eligió el aprovisionamiento más barato?La respuesta estaba en el sistema de entrega. Sí, el agua municipal costaba menos. Pero la ciudad enviaba solamente el agua; no enviaba una persona. Ella prefería pagar más y ver un ser humano que pagar menos y no ver a nadie.
¿Cómo puede alguien estar tan solo?


Mucha gente se siente sola y viven cerca de nosotros. Ellos darían cualquier cosa por tener unos minutos, solo unos minutos a alguien cerca de ellos. Hoy podrías hacer una gran diferencia en la vida de alguien cerca de ti.

Friday, May 05, 2006 





Cuánto pesa el vaso?




Un conferencista, al explicar el manejo del estrés a la audiencia, levantó un vaso de agua y preguntó: "¿Cuán pesado és este vaso de agua?"
Las respuestas dadas oscilaron entre 20g y 500g.
El conferencista contestó: "El peso absoluto no importa. Depende de cuánto tiempo intentemos sostenerlo".
"Si lo sostengo por un minuto, no hay problema. Si lo sostengo por una hora, tendré un dolor en mi brazo derecho. Si lo sostengo por un día, tendrán que llamar a una ambulancia. En cada caso, es el mismo peso, pero entre más tiempo lo sostengo, más pesado se pone".
Continuó: "Y así es con el manejo del estrés. Si llevamos nuestras cargas todo el tiempo, tarde que temprano, al hacerse estas cada vez más pesadas, no podremos seguir adelante. Al igual que con el vaso de agua, tendremos que depositarlo por un tiempo y descansar para poder seguir sosteniéndolo.Cuando descansamos, podemos seguir adelante con la carga".
"Así que, antes de regresar a casa esta noche, deposite la carga del trabajo. No se la lleve a casa. La podrá recoger mañana. Cualesquiera cargas que estemos llevando ahora, dejémosla por un momento si podemos. Relajémonos; recojámosla después una vez que hayamos descansado.
La vida es corta. ¡Disfrutémosla!
"Y entonces compartió algunas maneras de tratar con las cargas de la vida:Aceptemos que algunos días somos la paloma y otros, la estatua.Siempre mantengamos nuestras palabras suaves y dulces, en caso que debamos comérnoslas.
Conduzcamos con cuidado.
No sólo son autos los que son reclamados por su fabricante.
Nunca metamos ambos pies en nuestra boca al mismo tiempo ya que no tendremos una pierna en la que sostenernos.
A nadie le importa si no sabemos bailar bien; sólo parémonos y bailemos.Ya que es la lombriz tempranera la que es comida por el ave, durmamos tarde.
El segundo ratón obtiene el queso.
Cuando todo se nos viene por el camino, estamos en el carril equivocado.
Los cumpleaños son buenos para nosotros; entre más tenemos, más tiempo vivimos.
Pudiéramos ser tan solo uno más en el mundo para algunos, pero para una persona, bien pudiésemos ser el mundo entero.
Bien pudiésemos aprender un montón de los creyones. Algunos son vivos, otros bonitos y otros aburridos. Algunos tienen nombres raros y todos son de distinto color, pero todos tienen que vivir en la misma caja.
Una persona genuinamente feliz es la que puede disfrutar del paisaje durante un desvío.